Los bloques de pisos anteriores a 1980 tendrán ayudas para su rehabilitación 

El Gobierno Vasco destina 9,3 millones de euros al Programa Revive. Las ayudas se destinarán al arreglo de fachadas, montaje de ascensores y sistemas de ventilación

Fuente: www.diariovasco.com 

«Esta casa es una ruina». Este es uno de los comentarios más escuchados en las reuniones de vecinos a las que numerosos vascos nos vemos abocados un mes sí y otro también. Ya sean las goteras del tejado, las humedades de las fachadas o los desperfectos en las escaleras, siempre quedan arreglos por ejecutar y derramas que satisfacer. No es de extrañar. Euskadi cuenta con el segundo parque de vivienda más antiguo de Europa, por detrás del Reino Unido. El 76,8% de los edificios residenciales se consideran no accesibles y el 18,8% de la población vasca identifica el edificio como el mayor foco de sus problemas de movilidad. El 29% de las viviendas no cuentan con ascensor.
 
El Gobierno Vasco ha decidido tomar cartas en el asunto con un doble objetivo: ayudar a los vecinos a renovar su bloque de viviendas y, de paso, potenciar la actividad económica en el sector de la construcción.
 
El Ejecutivo autónomo ha dado luz verde a la orden de ayudas en materia de rehabilitación de viviendas y edificios (Programa Revive), con un presupuesto de 9,3 millones de euros. El plan se dirige a comunidades de propietarios y a promotores públicos de viviendas, siempre y cuando sean éstos los propietarios de los pisos.
 
Las actuaciones se destinan a intervenciones en edificios que tengan como uso principal el de vivienda, cuya fecha de construcción sea anterior a 1980. Las actuaciones objeto de ayuda deberán estar concluidas antes del 31 de diciembre de 2014.
 

El Gobierno Vasco destinó el año pasado 15,8 millones de euros a ayudas para la rehabilitación de vivienda. La cifra, siendo notable, palidece si se la compara con la cantidad total que se gastaron las familias en esas obras de mejora: 288,3 millones de euros. Desde el Departamento de Vivienda señalan que el «efecto multiplicador» de las subvenciones en este apartado es enorme porque son muchos los ciudadanos particulares y las comunidades de propietarios que se animan a afrontar obras cuando saben que una parte, aunque sea escasa, la va a pagar la Administración. Y, además, hay otro incentivo. Los mencionados 288,3 millones tienen consideración de presupuesto protegible, lo que supone que desgravan en la declaración de la renta. (Seguir leyendo)

 

 

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